Gobierno de Chile

 

 

PROYECTO NUEVO EDIFICIO INSTITUTO NACIONAL DEL CÁNCER

 

El Servicio de Salud Metropolitano Norte avanza de manera acelerada para dotar al Instituto Nacional del Cáncer (INC) de una nueva infraestructura, que le permita crecer y responder a las necesidades de las personas con cáncer y que son parte de la Red de Salud Pública, tanto del territorio del SSMN como los casos más complejos de la región y el país.

El proyecto involucra alrededor de 89 mil metros cuadrados, un crecimiento significativo si se considera que el actual recinto cuenta con una superficie de 13 mil metros cuadrados (de los cuales 2 mil están inhabilitados luego del terremoto del año 2010).

Dentro de las mejoras destaca un crecimiento que triplica su dotación de 81 a 249 camas, de 3 a 13 pabellones de cirugía mayor (mas 4 de cirugía menor), de 16 a 28 sillones de quimioterapia (más 9 cupos de hospitalización diurna), de 5 a 11 aceleradores lineales (8 en nuevo edificio y 3 en la actual sede sur del Instituto) y se sumarán al ya existente dos búnkeres de Braquiterapia y equipos de última tecnología como SPECT-CT, entre otros recursos que se pondrán al servicio de los usuarios/as de la red pública.

Esto significará una inversión aproximada de 250 millones de dólares y se enmarca en el Plan de Inversiones 2018-2022, que contempla la construcción de 18 hospitales, bajo el modelo de financiamiento por asociación público-privada (APP).

 

El cáncer es una enfermedad de alta incidencia en la población. Actualmente, es la segunda causa de muerte en el país, pero según estimaciones del Ministerio de Salud, para el año 2023 será la primera. Es de vital importancia que el Sistema Público de Salud, que atiende al 80% de la población, esté preparado para dar respuesta a este nuevo escenario, fortaleciendo y complejizando la red asistencial en materia de cáncer tanto en prevención, diagnóstico precoz, tratamiento oportuno y seguimiento-rehabilitación.

El Instituto Nacional del Cáncer hace 90 años cumple un rol fundamental, proyectándose como el referente de mayor complejidad en la resolución de la patología oncológica del país. El 2019 se realizaron 67.222 consultas y se estima que el nuevo Instituto alcance a realizar 251.605 consultas anuales. Para responder a la demanda creciente debe potenciar su capacidad productiva, complejizar su cartera de servicios, ampliar oferta de cirugía oncológica y modernizar su tecnología para estar a la vanguardia en investigación y tratamientos. Si bien, se ha avanzado en complejizar sus prestaciones y recursos humanos especializados, su infraestructura actual dificulta otorgar cobertura a la demanda y responder a las necesidades de las personas con cáncer de la red de salud pública.

El actual edificio que utiliza el INC está en situación de comodato, es decir, no es de propiedad del Servicio de Salud. Debido a que se proyecta que la demanda irá en aumento, y que los requerimientos se cuadruplicarán, se hacía imprescindible encontrar una nueva locación.

El proyecto de un nuevo instituto oncológico es uno de los más emblemáticos impulsados por el Gobierno, marcando un precedente importante en la salud púbica, pues se contextualiza con la promulgación de la Ley Nacional del Cáncer, que ratifica la creación de una red nacional para el manejo de esta enfermedad, red en la cual el nuevo proyecto del INC contituye el punto para el abordaje de mayor complejidad de los casos en el país, además de atender la demanda de manejo oncológico en que se ubica.

 

 

Buscar un terreno no fue tarea fácil. El emplazamiento debía cumplir con algunos criterios que le permitieran al INC cumplir su rol asistencial, docente e investigador. Es decir, estar cercano a la red hospitalaria y académica, ser accesible para personas de otras comunas y regiones, y que mantuviese su vinculación con el área norte de la Región Metropolitana, que concentra la mayor proporción de beneficiarios/as del establecimiento, con una población al año 2019 de 1.167.285 (57.82% según INE).

Durante el año 2019 se conformó, por resolución, una Comisión Técnica Evaluadora, de carácter autónomo y autoconvocado, compuesta por representantes del Ministerio de Salud, del INC y del Servicio de Salud Metropolitano Norte, cuya función y objetivo era buscar, analizar y recomendar las mejores opciones de emplazamiento de los Dispositivos en estudio. Se hizo también un llamado público a distintos Ministerios, direcciones regionales Organismos e Instituciones Públicas, consultando por la disponibilidad de terrenos de su propiedad que cumplieran con las siguientes condiciones: uso de suelo con equipamiento de salud, de acuerdo a Plan Regulador Comunal; mínimo 40 mil m2; dentro del límite urbano; con geometría regular y fuera de una zona de riesgo.

De las 18 instituciones públicas que fueron consultadas, solo 6 respondieron, de las cuales una fue positiva. La propuesta fue hecha por la Municipalidad de Conchalí que planteó el terreno en el que se ubica actualmente el Regimiento Bellavista, sin embargo, esta información se contrapone a lo señalado por el propio Ejército, quien explicó que no cuenta con terrenos disponibles en la zona.

Paralelamente, el SSMN dispuso ante la Comisión Evaluadora el terreno del antiguo Hospital San José de su propiedad, a fin de que se evaluaran si eran aptas las condiciones normativas, espaciales y funcionales para el emplazamiento del futuro Instituto.

Entre las ventajas del terreno ubicado en el área no patrimonial del ex antiguo Hospital San José destacan: el terreno ya es de propiedad del Servicio de Salud Metropolitano Norte, cuenta con cercanía a toda la red hospitalaria, a los recintos bases y centros académicos, que contribuyen a la vinculación de la Red y fortalecimiento de su rol docente y asistencial en materia de cáncer, cercano al metro y a estaciones troncales, la superficie superaba la establecida como criterio, siendo más de 56 mil m2, entre otras.

Considerando que el proyecto podía desarrollarse sin afectar las áreas protegidas y dando cuenta de la normativa vigente se definió el actual espacio no patrimonial del ex Hospital San José como la ubicación definitiva para el proyecto, definición ratificada por el Ministerio de Salud y que ha permitido que esta iniciativa avance respecto de otras del plan de inversiones para fortalecer la red pública de salud.

 

Para el Servicio de Salud Metropolitano Norte y para el Instituto Nacional del Cáncer la historia sanitaria y patrimonio del país es de gran importancia. El antiguo Hospital San José, es una institución clave en el desarrollo de la medicina en Chile, pero en la actualidad se encuentra en estado de deterioro.

Cuando se determinó el área no patrimonial de este recinto, para la construcción del proyecto, se tenía claro que la infraestructura que se construiría debía emplazarse en armonía con el contexto, respetando la tipología, escala del entorno y no ser ajena al barrio, por lo que todas estas consideraciones están siendo integradas por el equipo a cargo.

Para ello se han realizado mesas de trabajo con Monumentos Nacionales para que el nuevo edificio convive en armonía con la zona patrimonial y sus edificios preexistentes, emplazándose en el área no patrimonial y ajustándos a las normativas del Plan Regulador vigente de Independencia. Así también se ha trabajado con representantes de la Municipalidad de Independencia, con el Ministerio de Obras Públicas, con el Ministerio de Desarrollo Social y representantes de la comunidad abordando esta materia.

En cuanto al área declarada patrimonio por el Consejo de Monumentos Nacionales no se verá afectada por la construcción. Al contrario, el proyecto tomará todos los resguardos necesarios para preservar, restaurar y valorar las condiciones patrimoniales y de convivencia con su entorno.

A inicios de 2019, el SSMN realizó un primer levantamiento de los comodatos y de sus estados. El terreno se encuentra subdividido en 2 áreas, un área afecta, es decir, protegida por Monumentos Nacionales y un área no protegida, que es la que será ocupada para edificar el futuro Instituto Nacional del Cáncer, por lo que se ha ido informando y notificando el cese del comodato, con la debida anticipación y en función de dónde se encuentren emplazados. En primera instancia, se ha notificado a los comodatarios ubicados en el área proyectada para edificar, considerando los plazos programados antes de que se inicie el proceso de licitación para fines de este año.

Es importante señalar que en el terreno existen muchas dependencias sin uso y con un alto nivel de deterioro de su infraestructura. Según el levantamiento de información del equipo técnico del SSMN, mas de un 60% de los comodatos se encontraban de mediano bajo uso o abandono y mas de un 40% de las instalaciones con mediano o alto niveles de deterioro.

La figura de comodato significa un préstamo gratuito, es decir sin ningún costo para la parte beneficiaria. Este tipo de contrato tiene una fecha de término ante situaciones o necesidades mayores. En este caso, a todos los comodatarios se les avisó el cese de éste con el tiempo necesario y prudente.

Si bien, es comprensible que para algunos comodatarios esta noticia signifique buscar otro espacio y trasladarse, la gran mayoría ha comprendido que el Proyecto del Nuevo Incancer es una necesidad mayor para los pacientes con cáncer de la zona norte de la Región Metropolitana y el país.

 

Es importante precisar que esto es un cese en la relación de comodato y no un desalojo. Una vez notificadas, es una definición de cada organización su relocalización, dado que las instituciones que actualmente se encuentran en el área donde se edificará el futuro edificio no son dependientes de la administración del Servicio; salvo en el caso de dependencias que dispone el actual Hospital San José, con el que se está trabajando en la reubicación de aquellas actividades, de carácter sanitario, que se verán alteradas por el proyecto.

Entre los comodatarios que continuarán en el recinto está la Corporación Amigos del Hospital Roberto del Río COAR, que acoge a los niños y niñas con tratamiento oncológico, junto a sus familiares, provenientes de regiones que se atienden en el recinto pediátrico.

La Municipalidad de Independencia ha entregado todas las facilidades para poder llevar a buen término este proyecto, incluso se plantea en convivencia con otros proyectos que apuntan a aumentar la accesibilidad de la comunidad a espacios públicos dentro del mismo recinto. 

El SSMN seguirá abierto a colaborar y a hacer un trabajo intersectorial con las diversas organizaciones con las cuales lleva años colaborando.

 

A la fecha se ha alcanzado el 100% de avance en el Anteproyecto de Arquitectura, cerrándose así la etapa de diseño programático médico-arquitectónico y las definiciones de las relaciones funcionales para el adecuado funcionamiento del proceso de atención en el futuro establecimiento. 

En esta etapa se ha trabajado con los equipos clínicos del Instituto, para asegurar que las referencias para el diseño y construcción definitiva responda a las necesidades de atención y más altos estándares para el manejo de los pacientes oncológicos.

El Anteproyecto considera la aplicación de la normativa del Plan Regulador Comunal y la Dirección de Obras Municipales de Independencia le dio su aprobación técnica.